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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://aldereon.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Alder&#xEA;on</title><description/><link>https://aldereon.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Pr&#xF3;logo</title><link>https://aldereon.blogia.com/2006/010701-prologo.php</link><guid isPermaLink="true">https://aldereon.blogia.com/2006/010701-prologo.php</guid><description><![CDATA[<p>El Comandante de la &Eacute;lite Nami estaba muy enfadado, hac&iacute;a un mes que los Monjes Guardianes de las Termas hab&iacute;an muerto en extra&ntilde;as circunstancias y &eacute;l ten&iacute;a que presentarse en aquel lugar, tan desastrosamente en ruinas, que a primera vista no parec&iacute;a perteneciente a la delicada arquitectura Nami. <br />-Probablemente-pens&oacute; no muy satisfecho-Suh&ordf;n<span>&#1611;</span>i ha logrado entablar un di&aacute;logo con asesinos humanos. <br />Yo mismo me tendr&eacute; que ver obligado a disponer de lerdos humanos como servidumbre-un largo suspiro surgi&oacute; de sus fin&iacute;simos labios.<br />Recostado en su trono, N&auml;ntve envi&oacute; un Pod&ecirc;rien en busca de cualquiera de los humanos presentes en las tabernas reci&eacute;n construidas en las calles enfangadas&hellip;</p><p><br /><br /></p><p><span>&nbsp;</span>Se desliz&oacute; silenciosamente hacia la Sala del Consejo. Nadie entraba en ese lugar si pod&iacute;a evitarlo, un terrible hedor flotaba en el ambiente. Antiguamente, la estancia estaba ricamente adornada por estandartes y banderas, aparte de figuras labradas en la piedra que recubr&iacute;a las paredes del cuarto. Ahora los estandartes se pudr&iacute;an con la humedad del suelo y las desgastadas figuras no dejaban ver sus magn&iacute;ficos contornos.</p><p>Sobreponi&eacute;ndose al terrible olor, Laureoss cruz&oacute; la habitaci&oacute;n. Un poderoso Nami le esperaba all&iacute;. La pesada respiraci&oacute;n le puso los pelos de punta. Sin embargo, se tranquiliz&oacute; mentalmente pensando en los m&uacute;ltiples beneficios que le reportar&iacute;a la inesperada alianza con ese individuo.<br />-&iquest;Qu&eacute; desea, mi se&ntilde;or?-dijo pausadamente el soldado, no sabiendo muy bien si mirar directamente al bru&ntilde;ido casco de oro del poderoso Nami o bajar la vista al suelo. Al final opt&oacute; por mirar fijamente sus embarradas botas.<br />Sobresaltado, al ver que el extra&ntilde;o no respond&iacute;a, repiti&oacute; su pregunta con un poco m&aacute;s de urgencia.<br />-No seas impaciente, <em>humano</em>. S&oacute;lo deseo saber en que Rh&ecirc;ps descansar&aacute; el hermano del Celeste, Alge&ouml;n.-La voz, hueca e inhumana reson&oacute; en la mente del interpelado.</p><p>-Pero se&ntilde;or, esa informaci&oacute;n se ha mantenido en secreto a todo el mundo&hellip;Tal vez con un poco de persuasi&oacute;n-a&ntilde;adi&oacute; apresuradamente al ver la peligrosa mirada que el Nami le dirigi&oacute; y observ&oacute; su bolsa cargada de monedas-, la guardia del muro exterior sepa algo.<br /><span>&nbsp;</span>El &aacute;ureo Nami permaneci&oacute; un momento m&aacute;s en las sombras, y luego se alz&oacute; lentamente para mirar atentamente a su siervo.<br />-Al anochecer espero tu respuesta, si es negativa har&eacute; que sirvas alimento a los Pod&ecirc;rien-el humano palideci&oacute; visiblemente-Si tu respuesta me agrada no te ocurrir&aacute; nada, pero no volver&aacute;s a aparecer por las Termas Reales. Si realmente aprecias tu vida, despu&eacute;s de averiguarlo e informarnos de ello tendr&aacute;s que huir lo m&aacute;s r&aacute;pidamente que puedas de aqu&iacute;.<br />El Nami, concentr&aacute;ndose, invoc&oacute; una se&ntilde;al magn&eacute;tica primaria para alejar al humano de all&iacute;.<br />Con un grito, Laureoss se precipit&oacute; fuera de la habitaci&oacute;n.<br />Aliviado, el Nami se recost&oacute; en su asiento.<br /><br /></p><p>-Por fin-exclam&oacute;, y con un chasquido de sus delgados y brillantes dedos hizo desaparecer el hechizo que manten&iacute;a el inmundo hedor-Aunque pens&aacute;ndolo bien, el <em>humano</em> apesta todav&iacute;a m&aacute;s-dijo para s&iacute; en un murmullo apagado.<br /><br /></p><p>-Por ti voy, Alge&ouml;n, por ti voy.<br />Las sombras volvieron a cerrarse entorno a &eacute;l, dej&aacute;ndolo sumido en tenebrosos pensamientos.<br /><br /><br /><span>&nbsp; </span>Al mediod&iacute;a, el dorado Nami se dirigi&oacute; a la parte oeste de las Termas. En el camino record&oacute; el tr&aacute;gico episodio de su vida acaecido hace ya por lo menos 60 a&ntilde;os&hellip;<br /><br />El Rey Suh&ordf;n<span>&#1611;</span>i descansaba en su c&uacute;pula de energ&iacute;a, tras intentar, sin &eacute;xito, volver Nami a su futuro hijo. </p><p>Cuando los Nami Regentes desean un heredero, invocan sus poderes magn&eacute;ticos y los unen form&aacute;ndose, en un peque&ntilde;o nicho de cristaldacita, un embri&oacute;n que se convertir&aacute;, cuando su desarrollo concluya, en un Nami.<br /><br /></p><p>M`chi`tz<span>&#1611;</span>i, Suh&ordf;n<span>&#1611;</span>i<span>&nbsp; </span>y<span>&nbsp; </span>&#1202;in&#1175;&uuml;t&#7919;<span>&#1611;</span>i evocaron la poderosa magia magn&eacute;tica creadora de una nueva vida. &Eacute;ste ser&iacute;a, si hab&iacute;a suerte, el &uacute;ltimo hijo de los tres Radiantes. Sus anteriores hijos fueron tratados por el magnetismo con gran respeto y cari&ntilde;o. Con el tiempo Alder&ecirc;on y Anduli&auml;n demostraron ser poderosos N&acute;tew<span>&#1611;</span>i y Nu<span>&#1611;</span>i.<br /><br />Sin embargo, con el tercer hijo algo sucedi&oacute; terriblemente mal.<br /><br />Antes de la ceremonia M`chi`tz<span>&#1611;</span>i dio muestras de una inesperada torpeza. Con una desma&ntilde;a poco habitual, el Se&ntilde;or del Viento avanz&oacute; por el transl&uacute;cido suelo hacia la presencia de sus dos consortes. La &uacute;nica persona que advirti&oacute; la mueca de dolor del Radiante cuando agach&oacute; la cabeza e invoc&oacute; las formulas magn&eacute;ticas de respeto fue un Nami que se encontraba apartado de todos los dem&aacute;s y, oculto en un rinc&oacute;n, observaba el nacimiento de su pupilo. Perturbado por la presencia de todos los Regentes y por el dolor del Te<span>&#1611;</span>i, volvi&oacute; a sumergirse en las acogedoras sombras. La idea del envenenamiento fue col&aacute;ndose susceptiblemente en su mente, hasta dejar una profunda huella. &iquest;Qui&eacute;n querr&iacute;a destruir a M`chi`tz<span>&#1611;</span>i? Fuese quien fuese, quer&iacute;a acabar con la energ&iacute;a magn&eacute;tica y el poder del futuro heredero.<br /><br />Pasados unos meses, se descubri&oacute; lo que todos tem&iacute;an: El nuevo hijo de los Regentes ser&iacute;a un humano. Sin descanso, trabajaron Suh&ordf;n<span>&#1611;</span>i<span>&nbsp; </span>y<span>&nbsp; </span>&#1202;in&#1175;&uuml;t&#7919;<span>&#1611;</span>i para lograr convertirlo en Nami. El Te<span>&#1611;</span>i Regente no pudo colaborar por padecer elementolaistis, una consecuencia de su reciente envenenamiento.<br /><br />Las semanas pasaron. Los frustrados intentos de conversi&oacute;n extenuaron al m&aacute;ximo las fuerzas de los Radiantes. Al fin, cuando se sintieron al borde de la muerte, s&oacute;lo pudieron rogar a sus dioses que su descendiente muriera r&aacute;pido al nacer.<br /><br />Al borde de que sucediera este acontecimiento, las se&ntilde;ales magn&eacute;ticas de todos los Nami del grandioso castillo temblaron de terror. Pero esta reacci&oacute;n no la caus&oacute; el pr&oacute;ximo nacimiento, sino la presencia en el castillo de un poderoso guerrero Azer. <br /><br />Esa ma&ntilde;ana todo era normal en la fortaleza. Los sirvientes Nami y los humanos, eficazmente unos y torpemente los otros, limpiaban a fondo las salas de todo el recinto. La intranquilidad flotaba en el ambiente, casi como una terrible serpiente cuando alza su cabeza llena de joyas y se balancea. Los siervos advirtieron una extra&ntilde;a perturbaci&oacute;n en el cielo. Un fulgor rojizo se adue&ntilde;aba r&aacute;pidamente de la parte del horizonte opuesta a la Esfera.<br /><br /></p><p>Una terrible cara flotaba por encima de castillo, rode&aacute;ndolo, hasta descender con brusquedad en la azotea principal del conjunto de edificios.<br /><br />Despu&eacute;s desapareci&oacute;, y con &eacute;l, el Regente Suh&ordf;n<span>&#1611;</span>i. Tembloroso y con el rostro desencajado, un Nami de armadura dorada comunic&oacute; al resto que los dos se hallaban en la Sala de Minig. Tambi&eacute;n comunic&oacute;, que, aparentemente, el N&acute;tew<span>&#1611;</span><span>i se hallaba en perfectas condiciones, y discutiendo acaloradamente con el llameante intruso.<br /><br /></span>&#1202;in&#1175;&uuml;t&#7919;<span>&#1611;</span>i pregunt&oacute; al Nami si sab&iacute;a algo m&aacute;s acerca del asunto, &eacute;ste palideci&oacute; visiblemente y se alej&oacute; corriendo por un corredor.<br /><br />Cuando la Esfera se ocult&oacute;, produciendo sus habituales destellos irisados, apareci&oacute; el Regente N&acute;tew<span>&#1611;</span>i en la C&aacute;mara en la que nacer&iacute;a su heredero. Con una extra&ntilde;a mirada en sus facciones, empez&oacute; a invocar antiguos y complejos poderes, desconocidas por cualquier Nami viviente.<br /><br /></p><p>Su llamamiento acab&oacute;, interrumpido por un d&eacute;bil gorgoteo producido por su propia y desfigurada boca. Sus ayudantes recogieron el cuerpo desmayado y lo llevaron flotando a su c&uacute;pula de energ&iacute;a.<br /><br /></p><p>Mientras el Regente dorm&iacute;a intranquilo, el cuidador del Nami reci&eacute;n nacido aclar&oacute; su garganta, atascada debido al desuso y pronunci&oacute;: -!!Esta vez el Regente lo ha conseguido&iexcl;&iexcl;-inspir&oacute; aire pausadamente y continu&oacute;-!!El nuevo Celeste ya no es un humano&iexcl;&iexcl;&hellip;<br /><br />Lentamente la imagen de los aplausos de los Nami se desvaneci&oacute; de su mente, interrumpida por los estridentes gritos de los humanos que pasaban por la avenida. Record&oacute; tambi&eacute;n que los Radiantes, muy contrariados, hab&iacute;an puesto a su hijo el nombre de Alge&ouml;n, Mezcla o Mezclado en el Idioma Nami.<br /><br />Ir&oacute;nicamente, ahora tendr&iacute;a que acabar con su protegido.<br /><br />Incorpor&aacute;ndose para que todos los presentes le vieran invoc&oacute; una se&ntilde;al magn&eacute;tica terciaria, fuente de un poder bastante considerable. El signo cruz&oacute; el aire y explot&oacute;, brillos incandescentes surcaron el cielo en direcci&oacute;n al horizonte.<br /><br /></p><p><span>-Los idiotas de los humanos tomar&aacute;n esto como la se&ntilde;al de que Alge&ouml;n y su hermano Alder&ecirc;on se acerca. Nada m&aacute;s vulgar&hellip;-pens&oacute;.<br /><br />Mientras centelleantes formas tomaron cuerpo alrededor suyo, con un &uacute;nico pensamiento, todos desaparecieron de all&iacute;.<br /><br />Al ver las fulgurantes se&ntilde;ales que te&ntilde;&iacute;an el cielo de escarlata Nami de todos los rangos y edades se apresuraron a partir hacia el sitio que &eacute;stas indicaban.<br /><br />Continuar&aacute;....<br /><br />Queda una escena del pr&oacute;logo...</span><span><br /><br />Texto: Jakeukalane<br />Correcci&oacute;n: Shemann<br /><br />&copy;Hyposs Productions. &copy;Shermann Productions.</span></p>]]></description><pubDate>Sat, 07 Jan 2006 23:00:00 +0000</pubDate></item><item><title>Bienvenidos&#xA1;&#xA1;&#xA1;&#xA1;&#xA1;</title><link>https://aldereon.blogia.com/2005/123101-bienvenidos.php</link><guid isPermaLink="true">https://aldereon.blogia.com/2005/123101-bienvenidos.php</guid><description><![CDATA[<p>Aqu&iacute; publicar&eacute; las historias que relatan la vida de Aldereon, un poderoso Nami heredero de todo un plano.<br /><br />P.D.: He decidido finalmente publicar estas historias gracias a la influecia de <a href="http://zonafantasia.blogia.com/">Zonafantas&iacute;a</a>&nbsp;y <a href="http://andromedo.bitacoras.com/">Vidas de Andr&oacute;medo</a>.</p>]]></description><pubDate>Sat, 31 Dec 2005 00:04:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
